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abril 2020:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Munch y el arte del susto

 

 

 

 

 

 

 

 

Los museos han cerrado sus puertas, pero la contemplación del arte sigue abierta. Cada día, recordamos la historia de una obra que visitamos a distancia. Hoy: ‘El grito”, del pintor noruego

“Hay declaraciones que truenan sin parar: “Ya no se deben pintar interiores con hombres leyendo y mujeres haciendo calceta. Debe tratarse de seres humanos vivos, que respiran, sienten, sufren y aman”. Lo escribió en sus diarios Edvard Munch, a finales del siglo XIX, mientras ponía negro sobre blanco el nacimiento del retrato del ser humano moderno. El pintor noruego huyó de las convenciones creativas, pero aceptó y animó la construcción del mito de pintor “atormentado y depresivo”. La leyenda fue reforzada por la fascinación ante sus múltiples fotos de sufrimiento existencia, que enfatizan su desequilibrio emocional y su aislamiento artístico. Las crónicas más recientes le siguen llamando “maldito y bendito loco”, para subrayar una faceta que ha eclipsado su propia obra. Cientos de cartas privadas dan fe de que estaba lejos de estar loco. “El artista ajustó su tono emocional en momentos precisos con el fin de lograr los resultados que deseaba”, cuenta Clarke de este personaje en construcción.

La Royal Academy of Arts de Londres y el Museo Munch de Oslo tenían previsto contar –en una exposición que tendría que inaugurarse el próximo noviembre– cómo Munch ha sido una inspiración constante en las habilidades artísticas de Emin. “Su madre murió cuando él era muy joven. Quiero darle una madre”, señaló la artista a The Guardian en la presentación de una monumental escultura de bronce de nueve metros de altura y 15 toneladas de peso que descansa a la entrada del museo de Oslo y representa a la madre ausente, con un hijo en sus brazos.” El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

marzo2020:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un nuevo algoritmo permite identificar olores en tiempo real

 

 

 

 

 

 

 

 

Los investigadores buscan a crear un dispositivo que alerte de la presencia de elementos tóxicos, fugas de sustancias y calibre la calidad del aire

“El ser humano está viviendo con nuevos artefactos que aprenden por sí solos con un margen de progresión que parece no tener límite. Es lo que cuenta Eric Sadin en su libro La inteligencia artificial o la apuesta del siglo. El filósofo francés, especialista en la relación entre el ser humano y la tecnología, recuerda el papel de los algoritmos que permiten al dispositivo perfeccionar sus competencias humanas y multiplicar sus conocimientos, capa por capa, hasta alcanzar quizás la perfección.

Un nuevo estudio publicado en NML confirma el relato de Sadin: unos investigadores han creado un nuevo algoritmo para que una máquina aprenda e identifique olores en tiempo real pese a la presencia de otras sustancias. “Es posible que llegue a ser mejor que el ser humano cuando vayamos añadiendo más sensores y enseñándole más componentes. Haciendo cálculos la máquina es claramente superior a nosotros”, explica Thomas Cleland. Todo en el entorno tiene un componente químico y cada una de estas sustancias produce una secuencia espacio-temporal característica de pulsos eléctricos. Al dibujarse el circuito neuronal, lo mandan a la máquina y esta lo aprende un cuestión de segundos. Los investigadores han utilizado una base pública de datos de olores de distintos productos químicos que habían sido detectados con sensores.

Crear una máquina que huele tiene sentido. El objetivo de este proyecto es desarrollar un dispositivo estable, que no se cansa, capaz de identificar elementos tóxicos, fugas de sustancias y calibrar la calidad del aire, entre otras cosas. Los investigadores cuentan por ahora con 72 sensores para introducir, a partir del circuito neuronal de los mamíferos incluido el humano, la secuencia de cada olor distinto en el sistema. Estos resultados ayudan a comprender el olfato de los mamíferos y pueden servir a crear una nariz artificial capaz de reconocer olores específicos en medio de otros componentes que todavía no se hayan registrado.

Una nariz tiene unas 10 millones de células y el ser humano tira provecho de hasta 400 tipos de receptores en su sistema olfativo mientras que otros mamíferos como los caninos y ciertos roedores superan los 1.000, según los datos de Cleland. “Los ratones y los perros captan muchos más olores que el ser humano y combinar los receptores de cada animal en una sola máquina llegará a sobrepasar la capacidad humana”, añade el experto. Por ahora, la máquina comete errores el 5% del tiempo por culpa de la superposición de los componentes que hace díficil, a veces, reconocerlos individualmente. “Estamos trabajando en ello, en ampliar el circuito”, asegura Cleland.”

El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Encontrado un dinosaurio carnívoro más pequeño que un colibrí conservado en ámbar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Oculudentavis, hallado en un yacimiento de Myanmar, vivió hace casi cien millones de años en una región donde se han descubierto más de 1.000 nuevas especies conservadas en resina

“En lo que hoy es el norte de Myanmar se han encontrado minas de ámbar que han conservado un mundo perdido desde hace 99 millones de años. En aquel tiempo, infinidad de animales quedaron atrapados mucho antes de pudrirse en la resina que fluía de los árboles, conservando su anatomía con un grado de detalle excepcional. Según contaba un artículo de Science, solo en 2018 se publicaron los descubrimientos de 321 especies conservadas en ámbar de Birmania. En total se han encontrado más de 1.000.

En esta región del mundo se ha hallado también una criatura que se presenta en la revista Nature. Se trata de un cráneo diminuto de dinosaurio, el de menor tamaño conocido de toda la era Mesozoica, el tiempo de estos animales que se han hecho famosos por su tamaño descomunal. El Oculudentavis khaungraae, como se le ha bautizado, era parecido a un ave, pero tenía ojos similares a los de un lagarto, con rasgos que sugieren una pupila pequeña, algo que indica que estaba preparado para vivir durante el día.

Una segunda característica que destacan los autores, un equipo internacional de científicos de universidades chinas y norteamericanas, son los pequeños dientes del animal, un rasgo que ya no tienen las aves modernas, pero que comparten muchos de sus ancestros del Mesozoico. Sin embargo, según puntualiza en otro artículo de NatureRoger Benson, de la Universidad de Oxford, el Oculudentavis tenía más dientes que otras aves de su época y llegaban hasta la parte de atrás de su mandíbula, justo debajo del ojo. Esta disposición indica que el nuevo espécimen era un depredador que se alimentaría de pequeños invertebrados. Esta dieta hace diferente a esta especie de colibrí dinosaurio de otras pequeñas aves modernas, como el pájaro mosca, que con sus cinco centímetros y dos gramos de peso es el ave más pequeña que se conoce y se alimenta de néctar.” El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El español que se enfrentó a Bobby Fischer

 

 

 

 

 

 

Paco Cerdà glosa en ‘El peón’ el duelo que tuvo lugar en 1962 entre Arturo Pomar y el campeón mundial del ajedrez

“Los apasionantes perfiles de Bobby Fischer y Arturo Pomar, dos genios encumbrados por los Gobiernos de sus países, y abandonados después cuando necesitaban ayuda, encarnan bien las miserias y grandezas de Estados Unidos y España, respectivamente. Paco Cerdà toma como percha en la primera partida entre ambos ajedrecistas, en 1962, y sobre ella cuelga historias impactantes de otros peones tan desdichados como necesarios para el progreso del mundo.

Hasta los españoles analfabetos, que no eran pocos (un 25% en 1939), sabían quién era el niño prodigio Arturito Pomar (1931-2016), ensalzado sin mesura por el régimen del general Franco desde que, a los 12 años, hizo tablas con el campeón del mundo, Alexánder Aliojin, en el torneo de Gijón. Nadie dudaba de que tenía talento para llegar a ser una gran estrella del ajedrez, pero había nacido en la antítesis de un país apropiado.

Su momento crítico es precisamente el punto de partida de El peón: el Torneo Interzonal de Estocolmo 1962, antesala del Campeonato del Mundo. Ese Gobierno que tanto le lisonjeó también le obligó a pedir vacaciones no pagadas en la oficina de Correos donde trabajaba y a viajar solo, sin un entrenador que le ayudase a preparar partidas y analizar las aplazadas tras cinco horas de juego. Merodeó la ansiada séptima plaza clasificatoria durante las 18 primeras jornadas, pero falló al final, agotado, porque apenas dormía. Mucho más grave: cuando volvió de Estocolmo a Madrid comenzó a mostrar los primeros síntomas de una enfermedad mental que nunca lo abandonó.

Uno de los más impresionados por el gran talento del cartero español en Estocolmo fue Fischer (1943-2008), otro genio con mayúsculas, cuyo cociente de inteligencia era superior al de Einstein. Pero Fischer, utilizado por la Casa Blanca en la propaganda antisoviética durante la Guerra Fría —cuando destronó, en 1972, al campeón del mundo Borís Spasski— y tratado con saña por ese mismo Gobierno después, es además el ejemplo de lo que nunca debe hacerse con los niños de gran talento para lo que sea: permitir que se obsesionen con su pasión y no se eduquen integralmente como seres humanos.

Fischer terminó siendo un enfermo mental grave. El neurólogo islandés Kari Stefansson, que fue su amigo pocos años antes de que muriera, lo describe así: “Las personas normales pensamos casi siempre dentro de los límites de una caja, y solo a veces creamos algo excepcional desde fuera de la caja; los genios crean con frecuencia desde fuera, pero a veces no saben volver adentro; eso, que llamamos locura, es lo que le pasó a Fischer”.

Es muy improbable que un escritor o periodista no quede subyugado por los perfiles de Pomar y Fischer. Pero Cerdà fue más lejos: tras identificarlos como “peones de la historia”, localizó la primera partida entre ambos —terminó en tablas tras una lucha titánica de siete horas— en 1962. Y comprobó que es un año muy propicio para cosechar y glosar otros muchos peones de la historia, individuos cuyo “sacrificio individual explica las luchas colectivas”. El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Arco, un supermercado del arte para los museos y comisarios

 

 

 

 

 

Las instituciones españolas e internacionales también acuden a la feria con la misión de sumar nuevas obras a sus colecciones

“Son visitantes discretos, pero determinantes en la economía del arte. Los directores y conservadores de museos españoles e internacionales también circulan estos días por los pasillos de Arco. Se interesan por algunas obras, preguntan precios en los estands y anotan nombres en sus libretas. De esas listas surgen las obras que veremos, en el futuro, en las salas de los centros de arte. Por ejemplo, el Museo Reina Sofía cerró ayer la compra de 12 piezas de artistas como Cabello/Carceller, Sara Ramo, Victoria Gil, Daniela Ortiz o Ana Buenaventura, adquiridas en la feria por un valor total de 206.000 euros.

Igual que el museo madrileño, otras grandes instituciones del arte han acudido a la feria. El MoMA de Nueva York ha mandado a su conservadora de arte latinoamericano, la argentina Katzenstein. “Mi visita tiene una doble dimensión: participar en una discusión intelectual con otros comisarios y refrescar mi visión descubriendo artistas que no conocía”, señala. En el caso del museo neoyorquino, las compras nunca se producen de forma inmediata. “Apunto nombres en mi listado, pero es un proceso largo y muy consensuado. Nuestro comité de adquisiciones solo se reúne dos veces al año”, dice Katzenstein.” El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

febrero2020

 

 

 

 

 

 

 

 

Pulpos y alpargatas de Dalí para homenajear a Beethoven

 

 

 

 

 

 

 

Una obra de 1973, que nunca había salido del Teatre-Museu de Figueres, viaja a la ciudad alemana de Remagen para celebrar los 250 años del nacimiento del compositor

“Salvador Dalí pidió que sonara Tristán e Isolda de Richard Wagner para pasar de la vida a la muerte en enero de 1989. Era una música que conocía bien porque le había acompañado mientras pintaba muchas de las obras que creó en Portlligat, desde el amanecer hasta la puesta de sol. Le gustaba ponerla en su viejo tocadiscos y si alguien se quejaba de lo mal que sonaba, decía: “Es como si friéramos sardinas”. Pero el pintor surrealista también sintió atracción por otros compositores. Como Beethoven que admiraba desde que era un niño, tal y como escribió en su famosa La vida secreta de Salvador Dalí, cuya primera edición de 1942 ilustró con dibujos hechos con tinta negra. Uno de ellos es el de una enorme y tormentosa nube que representa “un cráneo plúmbico inmensurable y apoteósico” de la que salen unos rayos que iluminan el paisaje, fruto de una visión que tuvo de pequeño y que tituló Cráneo de Beethoven, un dibujo de apenas 20 centímetros que la Fundación Gala-Salvador Dalí compró en 2004.

Tres décadas después, en 1973, una de las pinturas que realizó para decorar su última gran obra, elTeatre Museu de Figueres, use una baza de Beethoven pintada frontalmente; una aguada realizada con una técnica muy especial: lanzando pulpos vivos sobre un enorme papel colocado sobre el suelo y aprovechando su huella y su tinta. “Pinto con pulpos y arrastrándolos con esa especie de tinta que echan, hice la cabeza precisamente de Beethoven”, explicó en una entrevista radiofónica, en la que añadió, con el sarcasmo y la ironía que le caracterizaba: “He pintado con arcabuces tirando al blanco, he pintado con ranitas pequeñas, con sapitos que cayeron también de una tempestad, he pintado con caracoles, he pintado con todo, incluso con pintura al óleo”.

Desde entonces, Cabeza de Beethoven, no se ha movido del lugar dónde Dalí lo colocó: bajo la enorme cúpula del teatro-museo, a la derecha de la tumba donde está enterrado, al lado de otras obras destacadas como son Torero alucinógeno (1970) y Retrato de Lincoln (1974). Hasta ahora, que, por primera vez, ha viajado (junto con el primer dibujo para La vida Secreta) hasta la ciudad alemana de Remagen, a solo 22 kilómetros de Bonn, la ciudad donde nació Beethoven hace 250 años, para participar en una exposición en la que se le rinde homenaje al compositor.

“Para nosotros es importante vincularnos a la celebración alemana e internacional del aniversario de Beethoven. Desde el insistido ARP Museum de Remagen han muchísimo; incluso han llegado cartas de recomendación para que aceptáramos prestarlo. El patronato, tras estudiarlo detenidamente, ha acordado que solo se preste durante algo más de un mes, dada la excepcionalidad del aniversario. Pero posiblemente no volverá a prestarse nunca más”, explica Montse Aguer, directora de los Museos Dalí, ante la obra de casi dos metros de altura, a punto de embalarse para salir de viaje rumbo a Alemania para la exposición que abre sus puertas este domingo.” El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un recorrido por el Museo del Prado de flor en flor

 

 

 

 

 

El jardinero Eduardo Barba publica un libro sobre plantas plasmadas en 43 obras maestras de la pinacoteca

“Del Cristo muerto en el espectáculo de composición que es la tabla La crucifixión (1509-1519), de Juan de Flandes, él se fija, sin embargo, en las chirivitas, las pequeñas margaritas que crecen a los pies del crucificado. De La Anunciación (1425.26), una de las primeras obras maestras de Fra Angelico, a él le llaman la atención, siempre que la contempla, los frutos, las hojas y la corteza lisa de la higuera pintada a la derecha de unos avergonzados Adán y Eva pecadores. Este observador de detalles que pasan casi inadvertidos para los visitantes comunes del Museo del Prado es el “jardinero”, como a él le gusta definirse, Eduardo Barba Gómez, que ha trasladado sus conocimientos y pasión por las plantas y el arte a su primer libro, El jardín del Prado (Espasa), presentado este miércoles en el Botánico de Madrid.

Este volumen se anuncia como un paseo botánico por 43 obras de grandes maestros del arte escogidas por Barba. De ellas comenta tanto especies vegetales que pueden tener un papel residual en las piezas y ser meros adornos, o las que son protagonistas del óleo por lo que simbolizan. El acto de presentación, al que acudió la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, fue un diálogo entre el autor y el escritor Antonio Muñoz Molina, que ejerció de padrino.

Barba, madrileño de 41 años, paisajista y profesor de jardinería, lleva años visitando el Prado para descubrir, como si fuera un detective, todas las plantas de sus obras, aunque sean un detalle en una esquina. Hace poco menos de un año catalogó las 1.050 piezas, entre cuadros, esculturas y artes decorativas, en las que había alguna especie representada, una tarea paciente y titánica en la que recogía si esa flor era común o rara, sus características, si encerraba alguna simbología… De aquel trabajo, llegó la propuesta para este libro, en el que recuerda cómo comenzó su afición por la jardinería: “Fue gracias a mi madre, que recogía de la calle plantas tiradas y las llevaba a casa”.

Así, El jardín del Prado no es solo una fuente de conocimiento sobre botánica y arte, “es también un cuaderno de viaje por las salas de la pinacoteca, en el que están mis impresiones sobre lo que veía y recuerdos de la infancia, de estancias en otros países y museos”, explicó Barba.

Es un trabajo que une las ciencias y el arte, que han estado absurdamente separadas”, apuntó Muñoz Molina. El escritor añadió que “mirar el arte te enseña a mirar la vida de otra manera” y enlazó su reflexión con una cita de Carlos Linneo, el naturalista que clasificó a los seres vivos, que reproduce Barba en su libro: “Aquello que no recibe nombre no puede ser conocido”.

Preguntado por Muñoz Molina por los artistas que más fascinación le siguen produciendo a Barba en el Prado por el amor y detalle que ponen al pintar flores o plantas, este respondió: “Los paisajes de Claudio de Lorena, Patinir y, cómo no, El Bosco y su Jardín de las Delicias, que cada vez que lo miro parece que fuera la primera vez”. A esta obra es a la que dedica más espacio por la cantidad de especies que alberga y porque el artista “creó quimeras vegetales, en las que mezcla trozos de distintas plantas para crear una sola”.

Al pasar las páginas del libro se descubre, por ejemplo, que la rosa es la flor que mayor número de veces aparece en el Prado. “Resplandece en multitud de situaciones distintas”, explica Barba, “floreros, guirnaldas, coronas, en el pecho de personajes, en patios, jardines…”, o como en el caso del retrato de María Tudor, de Antonio Moro, aparece en la mano derecha de la reina de Inglaterra y segunda mujer de Felipe II. Pero para su libro, Barba también ha querido que tenga una finalidad práctica: “Todas las plantas seleccionadas pueden cultivarse y crecer en un balcón de nuestras casas”.” El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Airbnb restringe las reservaciones de alojamientos enteros a menores de 25 años en Canadá

 

 

 

 

 

La compañía lanza el proyecto piloto tras un tiroteo que dejó tres muertos en una fiesta no autorizada dentro de una propiedad en Toronto

“Airbnb, la plataforma de internet que ha revolucionado en pocos años la forma de buscar y ofrecer alojamiento, pondrá en marcha la próxima semana un proyecto piloto en Canadá: las personas menores de 25 años no podrán reservar inmuebles completos en zonas cercanas a sus lugares de residencia. La única excepción será para jóvenes que hayan hecho al menos tres reservaciones y que cuenten con evaluaciones positivas. La medida surge a raíz de un tiroteo en Toronto, el pasado 31 de enero, donde tres personas murieron en una fiesta organizada dentro de un piso alquilado a través de la compañía.

Chris Lehane, vicepresidente de políticas y comunicaciones internacionales de Airbnb, hizo el anuncio esta semana en la ciudad de Ontario, manifestando en una rueda de prensa que la compañía considera que es hora de tomar acciones y observar lo que indican los datos. “Para nosotros, es increíblemente importante que asumamos la responsabilidad y hagamos todo lo posible para asegurarnos de que las personas se comporten de manera adecuada y segura”, expresó. Canadá es el primer país donde la firma californiana pone en marcha un proyecto de esta índole, dejando abierta la posibilidad de implementarlo en otros más.

Lehane informó de igual forma que la compañía ofrecerá una línea de comunicación para que los vecinos puedan reportar sobre posibles conflictos en propiedades alquiladas. Asimismo, hizo público que Airbnb donará 300.000 dólares canadienses (unos 225.000 dólares) en los próximos tres años a una asociación de médicos que realiza campañas de sensibilización sobre la violencia propagada por las armas de fuego.

Cabe señalar que Toronto es una de las urbes de Canadá más afectadas por este problema. Ejemplo de ello fue la muerte de los tres jóvenes menores de 22 años el 31 de enero en un piso alquilado a través de Airbnb, donde hubo la fiesta no autorizada. La policía ya había investigado un tiroteo en el mismo edificio pocos días atrás. El 8 de enero, un canadiense de 18 años fue asesinado con una pistola dentro de una propiedad alquilada por medio de la plataforma en Ottawa, la capital del país.”

El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Científicos españoles abren nuevas vías de tratamiento contra los tumores cerebrales más agresivos

 

 

 

 

 

 

 

 

“Hay una conexión entre las enfermedades neurodegenerativas y los gliomas, los tumores cerebrales más agresivos. Y esta relación podría ser positiva para los pacientes afectados por el cáncer cerebral. Científicos españoles han descubierto que la proteína TAU, que tradicionalmente se ha relacionado con patologías como el Alzheimer, está presente en las células de los gliomas y ejerce un cierto efecto protector.

En dichos tumores, TAU estaría regulando la capacidad que tienen las células tumorales para promover la formación de nuevos vasos sanguíneos, que son fundamentales para este tipo de cáncer. Según han comprobado científicos del Instituto de Salud Carlos III, la Asociación de Lucha contra el Cáncer, el CIBERNED, el Centro de Biología Molecular del CSIC y el Hospital 12 de Octubre, existe una correlación inversa entre la presencia de TAU en los tumores y la cantidad de vasos aberrantes en dicha tumoración.

Estos vasos sanguíneos tumorales son diferentes de los vasos normales en el cerebro y son fundamentales para proveer de nutrientes a las células del glioma, favoreciendo un crecimiento más agresivo de los mismos. Pero, cuando TAU está presente en mayor medida, su capacidad de proliferar se ve mermada.

Estos datos, señalan los investigadores, muestran que TAU podría servir como un marcador de buen pronóstico para los pacientes. Pero, además, abren una nueva e interesante vía terapéutica, ya que la función de la proteína TAU en los gliomas se puede imitar con compuestos derivados del taxol, que ya se utilizan como agentes antitumorales en otros tipos de cáncer y pueden mejorar los efectos de la quimioterapia convencional en los gliomas.

Por otro lado, el trabajo también podría tener importantes implicaciones para caracterizar nuevas funciones de la proteína TAU en patologías degenerativas, donde ya existen evidencias de la relevancia que podría tener la vasculatura cerebral de los pacientes en la evolución de la enfermedad.

Además, la investigación permite conocer mejor los gliomas, que suponen el 2% de los tumores cerebrales primarios y que son los causantes del 7 % de las muertes por cáncer. Estos tumores deben su nombre a su similitud con las células de glía, que están presentes en el sistema nervioso central y que dan soporte a las neuronas. Este tipo de cáncer representa alrededor del 60 % de las neoplasias cerebrales y se clasifican según su grado de malignidad. Los pacientes que son diagnosticados con los gliomas más agresivos tienen un índice de supervivencia muy bajo, de en torno a 15 meses. La investigación abre una nueva vía para la búsqueda de tratamientos que pudieran ser utilizados para controlar esta patología, la más agresiva dentro de los tumores cerebrales.” El Mundo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Enero2020

 

 

 

 

 

 

 

 

Escritores y libreros se alían por un mercado más transparente

 

 

 

 

 

 

 

Asociaciones de autores y librerías ultiman un convenio para compartir información de ejemplares vendidos y mejorar el sistema de liquidación de los derechos

“La desconfianza entre autor y editor por las ventas de los libros no es nueva, pero la obligación de concretar la “trazabilidad” de las ventas de los libros, sí. Es una exigencia impuesta en la última reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, en el artículo 177, que el pasado marzo incorporó la directiva del Parlamento Europeo para facturar con claridad los beneficios de los derechos de autor. Carlos Muñoz, abogado de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE) explica que la norma reconoce muchos derechos a los creadores, “pero no pone los mecanismos para defenderlos”. Su asociación, que reúne a unos 2.000 autores, recibe más de un centenar de quejas anuales sobre la falta de transparencia en la liquidación de los derechos. Muchas podrían acabar en los tribunales, pero, afirma Muñoz, “los escritores no suelen tener el dinero para llevar ante el juez a una editorial”.

Para corregir esta desconfianza, ACE esta a punto de cerrar, tras dos años de negociación, un convenio con la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libros ( cEGAL), que agrupa a 1.400 librerías de fondo, mediante el que se comprometen a facilitar el número exacto de ejemplares vendidos en el mismo momento en que se reclame. Portales de venta online como Amazon quedarían fuera de ese pacto. Manuel Rico, poeta, novelista, crítico y presidente de ACE, dice que así atenderán a una demanda histórica de los autores, que “denuncian que algunas editoriales incumplen la ley, tanto en materia contractual como en materia de retribución económica. Hoy todo el mundo lucha por la transparencia, queremos saber la evolución real de las ventas y garantizar nuestros derechos”. Rico aclara que sobre todo son los sellos “pequeños y no tanto los grandes grupos” los que generan quejas. Jorge Corrales, director general de CEDRO, entidad de gestión de derechos de autor de los escritores, confirma que también está trabajando por cerrar un convenio similar con los libreros, que acarrearía un “beneficio para todo el sector”.

Para conocer los datos de venta (que son secretos y las editoriales muestran u ocultan a menudo como una herramienta promocional que es difícil de contrastar), las grandes editoriales pagan los servicios de GfK, empresa de investigación de mercados que proporciona cifras de grandes cadenas, almacenes, supermercados y algunas librerías independientes y que ha ido sustituyendo a Nielsen, que era la consultora más utilizada antes. Los autores no pueden conocer sus cifras exactas hasta la liquidación a año vencido, cuando reciben esa información de sus editores. La suscripción a esta herramienta es muy cara y depende del tamaño de la empresa (aunque esa cifra también es confidencial), y está fuera del alcance no ya de los escritores, sino también de los sellos de la parte baja de la tabla.

De ahí que los escritores acudan ahora a los libreros. Javier López Yáñez, director técnico de CEGAL, se muestra dispuesto a “compartir la información”. “Nuestros datos clarificarán discrepancias. Desde hace años los aportamos en casos de conflictos legales. Ahora estamos ultimando la herramienta para construir un sistema más transparente”. El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El espía de los Medici sale a la luz 500 años después

 

 

 

 

 

 

Un estudio desvela la verdadera identidad del agente que pasó información de la corte de Fernando el Católico

“Kim Philby o Juan Pujol son algunos de los espías más famosos de la historia y se les tiene, en teoría, por los mejores. Pero, evidentemente, los mejores son aquellos cuyo nombre se desconoce. Lo contrario de lo que le pasó al cartógrafo Juan Vespucci en el siglo XVI, considerado hasta ahora agente secreto de la poderosa familia Médici en la Casa de Contratación de Sevilla, el establecimiento real que controlaba el tránsito de expediciones a América. Pero este Juan Vespucci (ha descubierto Luis A. Robles Macías, de la Universidad Libre de Bruselas) ni era espía, ni vigilaba el comercio con el Nuevo Mundo. El auténtico infiltrado era su primo, que se llamaba igual que él y lo que espiaba era la corte de Fernando el Católico, los movimientos de sus tropas, la flota del Mediterráneo y las alianzas en Europa: lo que le interesaba en realidad al clan Medici.

En 1988, la historiadora del CSIC Consuelo Varela convirtió erróneamente a Juan Vespucci en espía al creer que tres cartas encriptadas que encontró en el Archivo del Estado de Florencia eran obra suya, ya que estaban firmadas por un tal Giovanni Vespucci y dirigidas a Lorenzo II de Médici. Desde entonces, el dato se ha repetido en numerosas publicaciones y hasta se ha creído que Juan perdió su empleo oficial porque la Corona también pensaba que era un agente. “Yo estaba investigando sobre Colón y los florentinos cuando me encontré las tres cartas. Pensé que eran de Juan. Me equivoqué”, admite Varela.

En el artículo No, mapmaker Juan Vespucci was not a Medici spy (no, el cartógrafo Juan Vespucci no era espía de los Medici), extraído de la tesis doctoral de Luis A. Robles, se explica que el inocente Juan Vespucci (nacido Giovanni di Antonio) era un cartógrafo, navegante y mercader sobrino del famoso Américo Vespucio. Juan trabajó como piloto de la Casa de Contratación entre 1512 y 1525, año en que fue despedido. Se ignoran las razones.

Para refutar la tesis de que Juan era el confidente, Robles revisó, no tres, sino las 12 cartas que se guardan en Florencia con su supuesta firma. En una de ellas, fechada en Roma el 13 de diciembre de 1513, el informador anunciaba que tenía previsto viajar en breve a España con el nuncio papal Galeazzo Bottrigari. Esta afirmación no la pudo hacer nunca Juan porque en esas fechas ya estaba en Sevilla.

El 11 de abril de 1514, Juan Vespucci embarcó hacia Panamá. Sin embargo, el espía envió uno de sus informes desde Madrid en mayo de ese año. En otra misiva, firmada el 17 de septiembre de 1515, el agente pide un favor para un pariente a quien llama “hijo de Antonio Vespucci”. Antonio era el padre de Juan, lo que significa que Juan no pudo ser tampoco el autor de esta petición porque tendría que haberse referido a la persona para quien pedía la prebenda como “mi hermano”. Además, la letra de las cartas florentinas “difiere notablemente” de la grafía que se conserva de Juan en los archivos de Sevilla.

Pero ¿quién era entonces el espía? Robles estudió el árbol genealógico de los Vespucci en torno a 1515. Ahí encontró cuatro hombres llamados Giovanni. Además de Juan, halló a Giovanni di Guidantonio, hijo de un famoso diplomático; a Giovanni di Bernardo, primo segundo del anterior; y Giovanni di Bartolomeo.

La investigación se centró pronto en Giovanni di Guidantonio Vespucci, porque había trabajado como diplomático para Giuliano de Médici, hermano del papa León X y tío de Lorenzo. Por tanto, tenía contacto directo con la poderosa familia. Además, en enero de 1514 acompañó a España al nuncio Bottrigari, como avanzaba el informe secreto firmado el 13 de diciembre. Todo cuadraba. Por otra parte, el embajador florentino en España era Giovanni Corsi, que tenía un secretario llamado Agostino Nettucci, que era el preceptor de Giovanni di Guidantonio. Es decir, el autor de los informes siempre estaba donde señalaban las cartas y tenía acceso preferente a la embajada y a los Médici.” El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

México devuelve 37 piezas arqueológicas a Perú

 

 

 

 

 

 

 

La entrega comprende piezas de arte que datan desde el año 200 hasta el período virreinal del país andino

““Es algo que les demandamos constantemente a Europa y Estados Unidos, pero aquí lo estamos haciendo”, ha dicho el canciller mexicano, este martes por la tarde durante la entrega de 37 piezas arqueológicas a su par peruano, Gustavo Meza-Cuadra. Los objetos, que comprenden diversos períodos históricos desde el año 200 hasta bien entrada la colonia española, fueron devueltos a Peru tras varios análisis realizados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México sobre piezas decomisadas y entregadas voluntariamente a las autoridades del país norteamericano.

La entrega se realizó en el marco de una reunión entre ambos cancilleres, destinada a estrechar sus relaciones bilaterales, y casualmente coincidió con el anuncio de una nueva venta de arte precolombino mexicano de la casa de subastas francesa Millon, programada para el próximo 22 de enero. México mantiene una larga disputa con Francia por la venta de arte precolombino, batalla que tuvo su epítome entre septiembre y octubre del año pasado cuando la casa Sotheby’s puso a la venta 200 piezas de arte en una subasta realizada en París.

Pero con Perú la historia es otra. La repatriación tiene origen en un tratado firmado entre ambos países en 2002 con el objetivo de restituir artefactos patrimoniales que hay en sido importados ilegalmente. En 2017, México ya había entregado a Perú otras 168 piezas recuperadas durante un período de seis años.

La colección entregada al país andino durante una ceremonia en la Secretaria de Relaciones Exteriores mexicana comprende vasijas, jarrones y figurillas que son evidencia de arte precolombino de las culturas Chimú, Lambayeque, Recuay y Chancay, al igual que otras del período incaico y dos piezas de madera del período virreinal. Para Diego Prieto, director general del INAH, y encargado de la presentación de las piezas, la entrega responde “al compromiso que tiene México con el cuidado y recuperación de su patrimonio y con otras naciones para que puedan recuperar el suyo”. El País

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El guardián de Chiribiquete cambia de estrategia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El antropólogo Carlos Castaño-Uribe presenta la mayor investigación sobre el parque natural más grande de Colombia, un mundo perdido salpicado por milenarias pinturas rupestres

“Con sus tepuyes tapizados de selva y salpicados por miles de pinturas rupestres, Chiribiquete se mantuvo durante siglos aislado, a salvo de la voraz deforestación que hoy lo asedia. Así, como un secreto bien guardado, también intentó preservarlo por décadas Carlos Castaño-Uribe, el antropólogo que ha dedicado su vida a investigar y proteger el mayor parque natural de Colombia, declarado el año pasado patrimonio cultural y natural de la humanidad. Pero Chiribiquete ya no es ningún secreto. Su guardián –que le huye a la etiqueta de “descubridor”– ahora se esmera en que los colombianos, sin visitarlo, reconozcan el inmenso valor de este paraje en el corazón de la Amazonía.

“Más que en la ciencia, porque no tenemos el tiempo, o en las instituciones, la mayor fortaleza para proteger Chiribiquete está hoy en la opinión pública”, afirma Castaño-Uribe, entusiasmado, sobre Chiribiquete, la Maloka cósmica de los hombres jaguar, el mayor estudio sobre este parque natural único en el planeta que acaba de publicar. Las ganancias del libro, ilustrado con centenares de imágenes, irán enteramente a su cuidado. Con el apoyo de Sura, se entregó a la tarea de escribir sobre un lugar donde habitan 500 especies de aves, 60 de reptiles y otras tantas de anfibios, murciélagos, mariposas y, por supuesto, el jaguar. Muchas de esas especies, con el emblemático felino en un lugar privilegiado, están representadas en los milenarios diseños que cubren las paredes de roca. “Aquí están cifrados algunos elementos que van a permitir afianzar la idea de una nacionalidad”, sostiene categórico. “En buena parte del Neotrópico, que es mi teoría, tenemos un sustrato común que está muy ligado a todo este lenguaje codificado”. Hace más de 30 años, como director de los parques naturales de Colombia, Castaño-Uribe se proponía visitar Amacayacu, en el extremo sur del país. Cuando salían de San José del Guaviare en una avioneta muy pequeña, los sorprendió una enorme tormenta que los obligó a desviarse. Fue entonces cuando apareció en el horizonte una majestuosa serranía, desconocida hasta entonces. Ante sus ojos se elevaban, en medio de la selva, los imponentes tepuyes, mesetas abruptas características del escudo guayanés. “Era un mundo perdido, en la dimensión absoluta de su palabra. Lo recuerdo como si fuera hoy con enorme intensidad”, rememora en diálogo con EL PAÍS. Cuando repasa la fortuna de encontrarse de frente con ese lugar, y todo lo que ha ocurrido desde entonces, aún se sorprende. Por momentos, asume un tono casi místico. “No he dejado de pensar que quizá no fue tan fortuito que yo pudiera llegar a este sitio. Me cuesta mucho trabajo como científico entrar en esta esfera de lo que no puedo explicar, pero Chiribiquete da para eso y mucho más”.

Enclavado entre los departamentos de Caquetá y Guaviare, su singular cadena montañosa surge en medio de la planicie amazónica, la región más biodiversa del mundo. Es un paraje aislado, remoto, inexpugnable durante las largas décadas de conflicto armado que Colombia quiere dejar atrás. “Era el gran anhelo para cualquier servicio de parques nacionales, tener un área en ese estado de conservación como estaba Chiribiquete, intacto y totalmente desconocido”, rememora con brillo en los ojos.

Tras un par de años de sobrevuelos exploratorios, fue declarado parque natural en 1989, pero solo hasta 1990 pudo organizar una primera expedición. Con su equipo, se lanzaron desde un helicóptero al río Ajajú en un bote inflable, y desde allí divisó con sus binóculos un manchón rojo en una roca muy distante que le llamó la atención. Caminó durante horas en medio de la selva y escaló cientos de metros para toparse con la pintura de dos jaguares mirándose de frente. Bautizó esa pared de unos 120 metros, con más de cinco mil pinturas que pasaron el resto del día contemplando, como el Abrigo de los Jaguares. El primero de los 65 encontrados en las ocho expediciones formales que se han organizado hasta hoy.” El País

 

 

 

 

 

 

 

 

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